viernes, 24 de julio de 2015

Doña regañona o regañada?



     
Hace poco me toco hacer un trabajo al otro lado de la ciudad (como siempre) asi que ese dia desperté temprano, tome mi café respectivo y a eso de la 8AM salgo para tomar el transporte público en el que casi siempre me voy de pie por la cantidad de gente  que lo aprovecha. Estos Autobuses públicos tienen una particularidad que muchos considerarían un error de diseño y mas si eres joven como yo. Hay dos puestos juntos de color amarillo de cara a otros dos puestos azules (para personas mayores o discapacitadas) lo que inevitablemente resulta en una pequeña reunión de dos jóvenes con dos adultos mayores y la persona que este parada en el pasillo que los ve de lado que en este caso, era yo. La chica del puesto amarillo va acompañada de su padre que no pasara de los 40 años, mientras que en los puestos azules van dos Sras mayores que sorprendentemente hablan durante todo el viaje sin conocerse. La Sra que estaba sentada en la ventana, no conforme con la conversación que sostenía con su compañera de viaje, decide hacerle un cumplido a la joven que está justo al frente de ella (hija del Sr de unos 40 años) diciéndole lo bonita y bien arreglada que estaba, a lo que ella muy tímidamente decide bajar la cabeza y no responder. La Sra necesitaba más! Así que el próximo objetivo es el Sr padre de la chica que estaba muy concentrado escuchando su música con un mp4 Sony walkman bien simpático que ya ni se consigue en el mercado. –Sr… Sr!!!! Esos aparatos no pueden ir cerca del corazón porque le puede dar un infarto. A lo que el Sr le responde –A si? Nunca había escuchado eso... Pensé que solo pasaba con el celular y por eso lo tengo en el bolsillo contrario de la camisa. –Pues fíjese que si! También puede quedar sordo por andar usando esos aparaticos, yo conocí una vez a un muchacho que… (Inserta tú la historia más exagerada de una doña con ganas de impresionar). –Sra acérquese un momento… Llevo una buena cantidad de años trabajando en sonido y estos oídos aun escuchan todo y lo seguiré haciendo porque es mi trabajo, lo que mejor se hacer y lo que le da de comer a mi familia. La Sra no supo que hacer ni responder asi que puso una mala cara, miro por la ventana y al poco rato siguió echando cuentos con la vecina de puesto.


     Fue complicado para mi aguantar la risa en ese momento, pero a la vez, me preocupe porque todos vamos a viejos, es un camino inevitable en el ciclo de la vida y lo mas que podemos hacer es ver y aprender para no cometer los mismos errores.


     Espero les haya gustado mi viaje! Este cuento no hubiese sido posible si mis audífonos sirvieran jajaja.
Saludos.

2 comentarios:

  1. Jjajajajajajaja como haces pa' que siempre te pasen esas vainas locas por la vida?? jajajajajajaja

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