
Hace poco me toco
hacer un trabajo al otro lado de la ciudad (como siempre) asi que ese dia desperté
temprano, tome mi café respectivo y a eso de la 8AM salgo para tomar el
transporte público en el que casi siempre me voy de pie por la cantidad de
gente que lo aprovecha. Estos Autobuses públicos
tienen una particularidad que muchos considerarían un error de diseño y mas si
eres joven como yo. Hay dos puestos juntos de color amarillo de cara a otros
dos puestos azules (para personas mayores o discapacitadas) lo que inevitablemente
resulta en una pequeña reunión de dos jóvenes con dos adultos mayores y la
persona que este parada en el pasillo que los ve de lado que en este caso, era
yo. La chica del puesto amarillo va acompañada de su padre que no pasara de los
40 años, mientras que en los puestos azules van dos Sras mayores que
sorprendentemente hablan durante todo el viaje sin conocerse. La Sra que estaba
sentada en la ventana, no conforme con la conversación que sostenía con su
compañera de viaje, decide hacerle un cumplido a la joven que está justo al
frente de ella (hija del Sr de unos 40 años) diciéndole lo bonita y bien
arreglada que estaba, a lo que ella muy tímidamente decide bajar la cabeza y no
responder. La Sra necesitaba más! Así que el próximo objetivo es el Sr padre de
la chica que estaba muy concentrado escuchando su música con un mp4 Sony
walkman bien simpático que ya ni se consigue en el mercado. –Sr… Sr!!!! Esos aparatos
no pueden ir cerca del corazón porque le puede dar un infarto. A lo que el Sr
le responde –A si? Nunca había escuchado eso... Pensé que solo pasaba con el
celular y por eso lo tengo en el bolsillo contrario de la camisa. –Pues fíjese
que si! También puede quedar sordo por andar usando esos aparaticos, yo conocí
una vez a un muchacho que… (Inserta tú la historia más exagerada de una doña
con ganas de impresionar). –Sra acérquese un momento… Llevo una buena cantidad
de años trabajando en sonido y estos oídos aun escuchan todo y lo seguiré
haciendo porque es mi trabajo, lo que mejor se hacer y lo que le da de comer a
mi familia. La Sra no supo que hacer ni responder asi que puso una mala cara,
miro por la ventana y al poco rato siguió echando cuentos con la vecina de
puesto.
Fue complicado
para mi aguantar la risa en ese momento, pero a la vez, me preocupe porque
todos vamos a viejos, es un camino inevitable en el ciclo de la vida y lo mas
que podemos hacer es ver y aprender para no cometer los mismos errores.
Espero les haya
gustado mi viaje! Este cuento no hubiese sido posible si mis audífonos sirvieran
jajaja.
Saludos.
Jjajajajajajaja como haces pa' que siempre te pasen esas vainas locas por la vida?? jajajajajajaja
ResponderBorrarpos no se! ajaja solo pasa :3
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